Ateneo de Córdoba. Calle Rodríguez Sánchez, número 7 (Hermandades del Trabajo).

PRÓXIMOS ACTOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA

Nueva Junta Junta Directiva del Ateneo de Córdoba

Programa de la Semana Cultural "Córdoba de Gala"

Viernes, 27 de enero, 19:30 horas presentación del poemario "Entre perros y ángeles", de Luis María Pérez (Ganador del XXXVIII Premio Juan Bernier de poesía).
Presenta la ateneísta y poeta Pilar Sanabria.

Lunes, 30 de enero, 19:00 horas, presentación del libro "La Herida de Leopoldo de Luis en el Paraíso del Sur" de Juan Ignacio Trillo Huertas.
Intervendrán el autor y Jorge Urrutia (Catedrático Emérito de la Universidad de Madrid Carlos III). Presentará el acto el Vicepresidente del Ateneo y poeta Manuel Gahete. Sede del Ateneo.

Martes, 1 de febrero, 19:30 horas se presentará el relato "Así, la vida" del narrador, escultor y poeta Ramón Rodríguez Pérez (Ganador del Premio X Concurso de Relatos "Rafael Mir").

CONVOCADOS LOS PREMIOS DEL ATENEO DE CÓRDOBA
X Premio de Relato Rafael Mir.
XXXVIII Premio de Poesía Juan Bernier.
IX Premio Agustín Gómez de Flamenco Ateneo de Córdoba.

Fallo de las Fiambreras de Plata 2022, relación de homenajeados aquí.

¡Ayúdanos! Envíanos tus imágenes

Homenaje a Miguel Ángel Entrenas

De Ateneo de Córdoba
Saltar a: navegación, buscar
Homenaje a Miguel Angel Entrenas.jpg

La Sección de Cine del Ateneo de Córdoba, con el patrocinio de Bodegas Campos, realizaron un homenaje al cineasta cordobés Miguel Ángel Entrenas. El viernes 5 de septiembre de 2008 a las 20:30 horas, en La Casa de las Campanas, se le impuso el Jacobino de Plata del Ateneo y se procedió a la proyección de sus cortos La Chiquita Piconera (2007) y Fray Juan de la Cruz (2004).

Participaron en el homenaje Rafael Trenas a la guitarra y Mercedes Garrote al cante. El acto fue presidido por Antonio Perea, presidente del Ateneo quien impuso a Miguel Ángel Entrenas el Jacobino de Plata. Se leyeron textos de Manuel Márquez Chapresto. El homenaje fue ofrecido por Juan Prieto Navajas, presidente de la Sección de Cine del Ateneo.

Predicar del cine de Miguel Ángel Entrenas su escasa comercialidad podía sonar a perodrullada, a obviedad, más allá de que tal condición ya le vendría atribuida por una mera cuestión de formato: el corto cinematográfico siempre ha estado condenado al ostracismo en la exhibición y distribución, y , desde tal perspectiva, difícilmente cabe hacerse un planteamiento mercantil cuando se rueda una pieza de este tipo. Tipo al que pertenecen las piezas que constituyen la filmografía de este cordobés, aun cuando su duración - en la órbita de los treinta minutos-, en estos tiempos de auge "youtubero" (que parecen encaminarnos a una percepción del audiovisual en la que cualquier contenido de duración superior a los tres minutos ya se nos convertirá en un "largo"...), también podrían llevarnos a un cuestionamiento de tal planteo inicial.

Sea como fuera, si el cine de Miguel Ángel Entrenas es escasamente comercial, no es solamente por su formato, o sus condicionantes económicos, sonó por si vocación. Porque el cine de Entrenas es un cine que explora otros territorios, busca otras cosas, muy alejadas de ésas que constituyen el contenido frecuente, habitual, del cine que solemos ver todos los días en las múltiples pantallas de que vivimos rodeados -y, entre las cuales, precisa y lamentablemente, la de cine empieza a perfilarse, cada día más, como rotunda perdedora-.

No se trata, no, de cine experimental, no vanguardista, ni -como podría llamarlo alguno- "rarito"; no, no, nada de eso. El cine de Entrenas nos cuanta historias, con una estructura narrativa convencional, y a través de un desarrollo fílmico también convencional, en un despliegue lineal acorde con los usos y modos más extendidos de la creación cinematográfica. Eso es, ni más ni menos, lo que podemos encontrar (y, al fin y al cabo, disfrutar) viendo películas como La chiquita piconera y Fray Juan de la Cruz; historias, por lo demás, relacionadas con personajes sobradamente conocidos, y de los que no nos faltan amplias y numerosas referencias (documentales, históricas, literarias, etcétera), además de formar parte de un acerbo muy cercano culturalmente a nosotros, tanto a nivel local (en el caso de la primera) como a un nivel más amplio (en el caso del segundo).

¿Dónde radica, pues, la diferencia del cine de Entrenas? Pues, básicamente, y en la humilde opinión de este cronista -que ha de confesar su muy reciente acercamiento a una obra que, hasta entonces, le resultaba totalmente desconocida-, en su mirada: en el vuelo poético de su acercamiento a situaciones y personajes; en el mimo con que compone el plano y articula las secuencias, siempre llenas de quietud y reposo (el que imponen, por lo demás, la temática y el tono de las historias); en si sentido del ritmo, carente de la más mínima prisa, dejando que las imágenes tomen su aire, su tempo y podamos asimilarlas sin necesidad de ir a remolque de ellas. Señas de identidad de un cine hecho con talento, a la par que sencillez, y que no abundan, precisamente, aunque, también hay que señalarlo, parece que últimamente el cine español empieza a dar realce y reconocimiento a determinadas figuras (Jaime Rosales, Marc Recha; o, antes que ellos, José Luis Guerín o Víctor Érice) que se mueven en tales coordenadas.

En ésta una magnífica oportunidad de acercarse al cine de este autor cordobés, del que tan pocas ocasiones tenemos de disfrutar. Una auténtica lástima, por cierto, porque obras como ésta merecerían, sin ningún género de duda, una mucha mayor difusión, en todos aquellos ámbitos en los que fuera factible -que no son pocos-. Ojalá que así sea, y sea pronto,
Manuel Márquez Chapresto (Sección de Cine del Ateneo de Córdoba)